Legislemos a favor del uso lúdico de la lectura.

Pablo González

libros

México, DF.- Ayer el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) publicó la Encuesta Nacional de Lectura. De acuerdo al organismo dependiente de la SEP, los mexicanos leemos 5.3 libros en promedio cada año. Entre otros resultados presentados en el documento de 205 páginas se puede destacar que para los mexicanos, ver la televisión persiste como la actividad de ocio preferida.
También de acuerdo al estudio realizado por Conaculta, las zonas Centro, Sur y Centro Occidente del país es donde más se menciona a la lectura como forma de entretenimiento preferido. Al mismo tiempo destaca que las zonas urbanas con mayor población existe un mayor hábito de la lectura como forma de entretenimiento que en zonas rurales.

Entre las dificultades que dicen los mexicanos para leer destacan: Falta una biblioteca cerca (57 por ciento), Me falta tiempo (52.2 por ciento), Me falta dinero para comprar libros (49.1 por ciento) y A veces no comprendo lo que leo (45.2 por ciento). Otro problema que la Encuesta Nacional de Lectura develó es la frecuencia con la que una persona deja los libros a medias donde cerca de la mitad de los mexicanos (46.6 por ciento), cifra preocupante.

Sobre el género literario o temática que los mexicanos decimos leer permanece la novela como la más frecuentada con un 36.1 por ciento, en segundo lugar los textos religiosos con el 34.6 por ciento y en tercer lugar el cuento con un 31.6 por ciento, y dejando a la historia y la poesía en cuarto y quinto lugar.

En estos días en que la resolución de la Suprema Corte de Justicia (SCJN) resolvió dar el amparo a los cuatro miembros de la Sociedad Mexicana para el Autoconsumo Responsable y Tolerante (SMART) para el uso lúdico de la Marihuana es tema nacional y entre ambas cámaras legislativas, habría que pensar sobre el fomento del uso recreativo de la lectura. No porque se pretenda un fin snob de la lectura, sino por los usos prácticos de la lectura de ficción.

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