¿Quién toca a la puerta de Margaret Thatcher? “Soy yo, Gorbachov”

CONTRA87GORBACHOV1925341.jpg.TIF Producción ABCD.

Gregory Katz (AP)

LONDRES, INGLATERRA.-En el mundo de la alta diplomacia, todos los movimientos se planean con semanas de anticipación, y desde los lugares asignados hasta los menús y los brindis son objeto de un detallado escrutinio.

Entonces imaginen la sorpresa de los británicos cuando Mijaíl Gorbachov hizo una visita espontánea a la residencia de la primera ministra en el número 10 de la calle Downing de Londres.

Ello ocurrió en diciembre de 1984, cuando el futuro líder soviético -artífice del programa de liberalización conocido como perestroika- hizo un histórico viaje a Gran Bretaña. Después de eso, una impresionada primera ministra Margaret Thatcher le dijo al presidente de Estados Unidos Ronald Reagan que Gorbachov era un hombre con el que Occidente podía dialogar.

La repentina aparición de Gorbachov en la residencia de la primera ministra fue revelada en un telegrama confidencial que los Archivos Nacionales hicieron público el viernes, de conformidad con la “regla de los 30 años” para desclasificar documentos secretos.

Fue enviada con carácter de urgente a la comitiva de Thatcher en Hong Kong, donde estaba de viaje. Se había reunido con Gorbachov cuatro días antes en Inglaterra.

En lo que calificó como “un incidente curioso”, el telegrama del 20 de diciembre describe cómo Gorbachov -con su propio séquito y con un agente de seguridad británico asignado a su vigilancia- decidió pasar por Downing mientras conducía de la sede del Parlamento a la embajada soviética.

“Al parecer, mientras conducía por la calle Downing, expresó su deseo de ver el exterior de la casa con el número 10”, dice el telegrama.

Agrega que el agente de seguridad británico “negoció el acceso” a la calle acotada con el vigilante, y señaló ácidamente que el policía no informó al personal de la primera ministra que estaba en la residencia.

Gorbachov caminó hacia la famosa puerta frontal y otro policía le permitió pasar.

“Fueron admitidos por el policía entre la entrada y el vestíbulo principal (solamente). Se habían ido antes de que algún secretario privado llegara al lugar, de buen humor según dicen”, agrega el telegrama.

El interés de Gorbachov provocó que el personal de Thatcher considerara hacer que el esposo de la primera ministra guiara a Gorbachov a una “visita formal por las salas de estado”. Pero la oficina de relaciones exteriores se opuso a ese plan, el cual nunca fue propuesto formalmente a Thatcher.

Mark Dunton, especialista de los Archivos Nacionales, dijo que el incidente muestra la seguridad que Gorbachov tenía en sí mismo.

“Muestra el distinto tipo de persona que era”, dijo. “No es la manera como este protocolo funciona normalmente. Es heterodoxo. Me puedo imaginar a los funcionarios de la calle Downing siendo tomados por sorpresa”.

Los documentos recién revelados también contienen una nota confidencial de Thatcher a Reagan en la que describe las cinco horas que pasó en su casa de campo, Chequers, hablando con Gorbachov, una figura en ascenso en el sistema soviético que tomaría las riendas al año siguiente.

“Es relativamente abierto e inteligente”, dijo Thatcher sobre Gorbachov. “Es afable y tiene cierto carisma y sentido del humor. Escucha con atención lo que la otra persona dice. Habla con facilidad y, a diferencia del estilo anquilosado de los líderes soviéticos, no simplemente se apega a declaraciones preparadas… De hecho me cayó bien”.

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