Torquemada: El Gran Inquisidor

Lucía Bolivar

Se dice que cuando no sabemos de historia, estamos condenados a repetirla. Como cuando una chica olvida por qué decidió terminar con su novio y decide volver con el sólo para después revivir y recordar todos los motivos que la llevaron a terminarlo en primer lugar.

Si bien en los últimos años, la religión musulmana ha sido señalada como violenta y radical, cuyos “fieles creyentes, extremos y radicales han causado la muerte de muchísimas personas”, a muchos se nos olvida que el Cristianismo, no siempre ha sido de paz y perdón.

Empezando por la época de las cruzadas, donde asesinaban en el nombre de Dios y les bendecían sus armas, porque al fin y al cabo, solo iban a matar otomanos que infieles y herejes atentaban contra la palabra del único Dios verdadero.

Así que, queridos lectores, hoy les contaré de uno de los periodos más oscuros del Cristianismo: La “Santa” Inquisición y uno de sus principales instrumentos: Tomas de Torquemada. Una vez le dije a alguien que merecía ser torturado “Torquemada style” pero no me entendió, así que también por eso les cuento de él.

Tomas de Torquemada fue un fraile en el siglo XV y un personaje muy odiado por mi parte en novelas históricas como El último judío y Corazón de piedra verde.

Fue también confesor de la reina Isabel la católica y primer Inquisidor General. En 1478, por idea de Torquemada, los reyes católicos le solicitaron al papa Sixto IV un permiso conocido como bula para crear el Tribunal de la Inquisición del Santo Oficio. Empezó en Sevilla y Córdoba, para luego imponerse en toda España.

Para 1483, Torquemada fue nombrado Inquisidor General. Fue responsable de la aprensión, cruel tortura y muerte de cientos de personas. Principalmente judíos conversos acusados de herejes y de no ser verdaderos seguidores de Cristo.

Bastaba con que alguien te acusara o insinuara una falta tuya al respecto para perder todas tus propiedades y riquezas y arder en la hoguera para deleite de todo tu pueblo. No es de extrañarse que se acusara a los judíos conversos más ricos y prósperos, cuya fortuna despertaba la envidia de sus cristianos y buenos vecinos.

Para 1492, bajo un supuesto asesinato ritual orquestado por un grupo de judíos, se logró proclamar la proscripción de todos los judíos de España.

Como dato curioso, en la reciente serie de televisión “Da Vinci’s Demons” aparece en un capítulo y atestigua en contra de nuestro querido Leonardo cuando lo acusan de sodomita.

Así que antes de juzgar recuerda. Cree en lo que quieras y como quieras, pero nunca trates de imponerte a los demás. Respeta y acepta. Sea el Dios que creas, o incluso si no lo haces, por puro principio humano, tolera, que nadie es perfecto, ni siquiera una doctrina religiosa.

 

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