La chica del vestido rojo

Pablo González

La chica del vestido rojo

Una chica, en vestido de verano, cabello suelto, zapatos cómodos, bolsa blanca, amplia. La chica del vestido rojo. La chica del vestido rojo ha sido tomada como símbolo de la lucha social en Turquía, el país musulmán más moderado de la Liga árabe.

 ¿Por qué protestan los turcos?

 Eso me preguntan, y yo, que se supone debo saber. Respondo. “Pues porque ya están hasta la madre”. La remodelación y construcción de un Centro Comercial en la Plaza Taksim en Estambul fue la gota que derramó el vaso, la plaza era punto de reunión y corazón Turístico de la ciudad de los dos continentes.

 Los jóvenes turcos protestan en parte por las medidas islámicas del Primer Ministro no tan moderado Recep Tayyip Erdogan, que con políticas que se inclinan hacía un Estado Islámico más que a una República. Además, Turquía es considerada la cárcel más grande para periodistas según el Comité para Protección de los Periodistas (CPJ), los jóvenes turcos protestaron por eso.

Las mujeres turcas, solas, hicieron su propia protesta a favor de sus derechos como mujeres, y en contra de las ideas islamistas de Erdogan, sin duda las consignas de las turcas fueron las más creativas, “¿De veras quieres que tenga tres hijas y salgan como yo?” en relación al intento de la prohibición del aborto, y como dijo la editora de una revista turca “Mucha gente que viene aquí nunca ha escuchado a las feministas, no se han planteado lo que significa el acoso, lo que es ser una mujer en un espacio público, pero espero que aprendan. Aquí estamos nosotras para convertir el respeto en algo normal”. Turquía hierve.

La protesta es un derecho ganado, es una libertad. El derecho al desacuerdo. Y el criminalizar la protesta no es otro síntoma que el de un gobierno autoritario y despótico. La acción colectiva de unirse en una voz que desapruebe la acción dictada desde arriba es un derecho que se debe hacer valer, y como en las manifestaciones anti Vietnam y el movimiento juvenil de 1968 dieron el molde de las protestas modernas como lo dice Virginia Manzano “La visión positiva sobre el proceso de movilización social que tuvo lugar en Europa y Estados Unidos hacia fines de la década de 1960, entre otros, el movimiento en contra de la guerra de Vietnam y el movimiento estudiantil de mayo de 1968, se constituyó en el paradigma que se recupera como sinónimo de movimiento social” La protesta moderna se generó en los 60s.

 Y sí bien es cierto que los manifestantes no son toda la población, no constituyen el universo total de individuos. Es una minoría enojada. Si es legítimo el movimiento, esta minoría enojada tiene el mismo peso que una mayoría contenta. Porque no se puede aplastar los derechos de unos pocos por mantener los privilegios de otros.

¿Quiénes son los manifestantes?

El núcleo de la protesta son personas de entre 18 y 33 años, nacidos entre 1980 y 1995, hombres y mujeres educados, con una visión secular, aunque también había grupos islamistas, que se hacen llamar “Musulmanes Anticapitalistas”. Sí, es un movimiento de izquierda.

 Los turcos dicen ser obreros, estudiantes, educados, universitarios, informados, por eso que el movimiento no ha caído pese a la represión policiaca. Todos aquellos que quedaron en la periferia del modelo turco. “Sobre todo en los últimos dos años, Erdogan avanzó con más islamización y políticas reaccionarias, con una legislación moralista, que restringe la libertad de expresión y prensa y que avanza sobre las libertades individuales”, dijo Hakan Yilmaz, profesor de Ciencias Sociales de la Universidad del Bósforo. Y los académicos se preguntan si Erdogan debe dimitir en su intento de radicalizar más aún la rabia de la gente; los ha llamado radicales, terroristas, y que su protesta terminará al siguiente día, o al siguiente, o al siguiente. “El éxito económico no puede cubrir más como un manto la realidad, que es un autocrático y que la democracia turca está lejos de ser completa”, opinó Cegiz Aktar, politólogo de la Universidad de Bahcesehir.

 Los turcos luchan por su derecho a protestar.

Anuncios