Año nuevo.

Pablo Daniel G Cortés

@plasticgallery

fotografía por xavi talleda

fotografía por xavi talleda

Y no, el mundo no se acabó, y nos quedamos con una prorroga infinita de tiempo inesperado. ¿Qué hacemos? La angustia del tiempo que apremia es superada por la angustia del tiempo súbito, nos quedamos con un excedente de vida. Un año grande, extenso con 365 días se nos abre como grieta en el suelo, desnudos ante el futuro. No se angustie.

Decidimos que el 31 de diciembre y el 1 de enero fueran frontera, vecinos pero de países distintos, zona conurbada transtemporal.  Cruzamos esa frontera entre comida y bebida, riendo y prometiendo, lamentando y haciendo rituales para patear en el trasero al 2012 que lo único que hizo fue cruzarnos al igual.

Yo no sé usted, pero yo no conozco el 2013 pero se parece mucho a su vecino, tan amable y tan doblecara como el 2012. Porque el tiempo no es lineal, los años no se apilan, se arraciman, un racimo de años, años como plátanos. Aquí tengo mi 2006, mi 2008, mi 2010 y mi 2012. Regreso a ellas cada cuando, cuando tengo ganas de 2006 voy a 2006, cuando tengo ganas de 1998 voy a 1998 siempre lucen un poco diferente, la memoria tampoco es lineal, la memoria también es un racimo, recuerdos arracimados colgantes, dulces y podridos. Un tiempo horizontal, un poquito más democrático, si es que eso es algo bueno.

Límpiese los zapatos y ¡feliz año!

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