Instrucciones para el fin del mundo.

Pablo Daniel G Cortés

@plasticgallery 

Todos los días se acaba algún mundo. A todos se nos acaba el mundo no una sino dos o tres veces en la vida, a todos se nos acaba ese mundo que construimos, se nos caen las ciudades, se nos inundan los puertos. ¿qué hacemos? Reconstruimos, drenamos heridas, repoblamos nuestros pueblos, les enseñamos a nuestros habitantes a no cometer los errores de sus antepasados. A todos se nos acaba el mundo varias veces en la vida. Tenemos terremotos y tsunamis, sufrimos catástrofes y epidemias.

El día después del fin del mundo cubra sus cadáveres, tome una manta, una sábana, una botella de tequila, cubra con ella sus cadáveres, verá que todo arde mejor cubierto con una sábana mojada en tequila. Queme sus cadáveres. Salga a buscar madera, piedra, recoja sus ruinas. Haga con ellas una casa, primero que nada una casa, una cama, una ducha, dúchese. Construya luego un bar y una biblioteca, no se arrepentirá. Busque alguien que sepa escribir y alguien que sepa leer, hágales una escuela, enseñe a leer y escribir a sus nuevos habitantes. Ya que tenga cienmil, haga un Estadio, una plaza pública, un cine, un teatro, un museo en el que ponga fotos de sus mundos anteriores, que todo se quede en el museo.

Sólo entonces haga un corazón. Ahora vaya a destruir su mundo.

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