El subconsciente y la atención.

 El subconsciente y la atención

Por Lucía Bolivar

Hay quienes afirman que las mujeres tenemos una mayor facilidad que los hombres para estar en muchas cosas a la vez, y también habemos quienes tenemos atención dispersa o a quienes un pensamiento nos lleva a otro y al final no recordamos como llegamos a ello.

Fotografía por César Augusto Serna.

La atención ha sido estudiada desde hace muchos años por psicólogos y neurólogos, tratando de descubrir por qué somos como somos, qué es lo que hace que algo en particular nos llame o se nos quede en la mente.

¿Les ha pasado que en medio del bullicio del salón de clases alguien dice tu nombre al mismo tono y volumen de voz del resto de las conversaciones? Y aún así, se dieron cuenta y de inmediato interrumpieron con un -¿Qué andas diciendo de mi?- o que se quieren comprar un coche, y de repente empiezan a notar todos los coches de ese modelo circulando por su ciudad. A mí, en definitiva, si me ha pasado en reiteradas ocasiones.

Incluso el estar enamorado, y que por todos lados escuches su nombre, recuerdes su perfume, o notes cosas relacionadas con su ciudad de origen, su trabajo, etc, tiene su porque. Pues bien, eso se debe a una parte de nuestro hermoso y complejo cerebro, llamada Sistema Activador Reticular Ascendente (SARA).  Esta parte del cerebro se encarga de seleccionar a qué es a lo que le vamos a estar prestando más atención, qué es lo que nos va a tener alertas y a desencadenar esa punzada que nos hace voltear la mirada. Obviamente no es algo que conscientemente podamos programar, el SARA simplemente selecciona lo que nos parezca, subconscientemente más importante.

En 1998, se descubrió que el SARA activa el mecanismo internacional y establece relaciones muy estrechas con el Hipotálamo que es el centro motivacional. El SARA dirige la atención hacia lo que sea más relevante para nosotros. Nuestra atención es selectiva, por lo que esta logra ser capturada, sin que nos demos cuenta, por ciertos estímulos, como  por ejemplo, aquellos que nos resultan más novedosos, más llamativos o más importantes. El profesor Howard Shevrin explicó que “s´plo somos conscientes de un pequeño porcentaje del total de estímulos que impactan nuestros sentidos y el proceso de selección es, en sí, inconsciente”.

Así que, mis estimados lectores, tal vez la próxima vez que se enamoren, le digan a esa persona especial “Disparas la selectividad subconsciente de mi Sistema Activador Reticular Ascendente”.

Hablando sobre la atención podemos mencionar que algunas veces la dispersión de la misma (olvido) se activa como un mecanismo de defensa que provoca cierta “fuga” de información en determinadas actividades de una persona, todo esto como resultado de una situación desagradable o una situación que afecte al ego directamente, es decir, cuando escuchamos la famosa frase “¿Que no pusiste atención?” es totalmente falso ya que al contrario, se involucró tanto la atención al grado de discernir si es necesario recordarlo o guardarlo en el inconsciente, que es donde se encuentran los deseos, instintos y recuerdos que el sujeto reprime por resultarle inaceptables, fundamentalmente a causa de sus propias valoraciones morales.  Por tanto, elegimos qué recordar y qué olvidar, a qué poner atención y qué ignorar.

“La danza de las resistencias es la relación que se da entre nuestro consciente y nuestro inconsciente donde la atención y la falta de la misma se mezclan para realizar una danza sin fin”

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