Líbano en México

Por Lucía Bolivar

The Sheik

El otro día me cuestioné a mi misma mi atracción irresistible hacia el mundo árabe, su cultura, comida, enseñanzas de su religión, poesía, y por supuesto, hombres. Lo primero que se me vino a la mente es The Sheik, conocida en español como El Árabe, novela de los años 20’s donde una mujer inglesa es secuestrada por un árabe líder de una tribu que se dedica a la crianza de caballos. Debo confesar que quede fascinada con Ahmed ben Hassan.

Después recordé como Noah Gordon me hizo imaginarme a Karim en su más aclamada obra El Médico, un hombre alto, atlético, hermoso desde su cabello lleno de vida, sus ojos oscuros y su sonrisa encantadora. Recuerdo como me alegre cuando ganó aquel maratón y como sufrí cuando le sacan las tripas, por adultero. Y por supuesto, no podía faltar en mis memorias, Muley el Kadel El león de Damasco cuando llevado por el honor y el respeto de haber por primera vez sido derrotado, ayuda al Capitán Tormenta a escapar del sitio de Famagusta, en mi historia favorita de Emilio Salgari.

El año pasado, queridos lectores, tal vez recuerden que escribí, llevada por la búsqueda de mis raíces, sobre la inmigración italiana. Así que llevada por el encanto de los árabes sobre mí, hoy les contaré de la inmigración libanesa en México. Los libaneses llegaron a nuestro país por primera vez a finales del siglo XIX cuando su país estaba ocupado por los otomanos. Su siguiente oleado migratoria, se dio alrededor de 1948, cuando una guerra estalló entre Israel y Líbano. Cabe mencionar que aunque representaban solo cerca del 5% de la población inmigrante en México en los años 30, ahora representan la mitad de la actividad económica inmigrante del país.

Creo que simplemente con mención a Carlos Slim, es suficiente, para darnos cuenta de su impacto sobre nuestro país. Pero otros conocidos personajes de esta ascendencia son Salma Hayek, Demian Bichir, Jaime Sabines y bueno, hasta un bajista de Anabantha, uno de mis grupos favoritos. De apellidos árabes con los que yo personalmente me he topado, se me vienen a la cabeza Nazar, Chedraui, Manzur, Ferez, Camid, entre otros.

Posiblemente muchos tenemos amigos, familiares o conocidos con alguna ascendencia hacia esta interesante cultura. Razón por la que suelen estar muy orgullosos de sus raíces, llegando incluso a sentirse igual o más libaneses que mexicanos, aun siendo ya tercera o cuarta generación. En fin mis estimados lectores, espero que este breve artículo les haya servido para ver un ejemplo, de tantos, acerca de la enorme diversidad y mezcla que ha contribuido a nuestro México lindo y querido.

Hasta la próxima y Salam aleikum.

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