The XX @ Auditorio Blackberry

Por Dan Honorat.

The XX, banda procedente del sureste de Londres, se presentaba por primera vez en nuestro país, agotando dos fechas en el Auditorio Blackberry, y existía una inmensa expectativa sobre su presentación, tan es así que los boletos prácticamente volaron a sólo tres horas de haberse puesto a la venta.

La agrupación se formó en el lejano 2005 por cuatro inquietos jóvenes de nombres Romy Madley Croft, Oliver Sim, Jamie Smith y Baria Qureshi, que compartían el amor por la música y por las melodías obscuras y melancólicas, sin embargo sería hasta el mes de agosto de 2009 en que su primer álbum titulado simplemente “XX” vería la luz, otorgándoles una fama casi instantánea, rankeando en los primeros lugares de muchas listas musicales y tan sólo un año después les dio un Mercury Music Prize, premio anual que se otorga al mejor álbum de todo el Reino Unido e Irlanda (actualmente conocido como Barclaycard Mercury Prize).

Para acabar con ese chisme, regreso a la época actual. The xx llegaba a promocionar su segundo material discográfico titulado “Coexist”, lanzado en este mes de septiembre y debo admitir con exceso de sinceridad que me sorprendió demasiado que hayan agotado dos fechas en nuestro país (y no creo ser el único, finalmente muchos se quedaron sin boleto porque no se imaginaron que tantos los quisieran ver). No me malentiendan, en más de una ocasión me he declarado fan de la banda; sin embargo, he leído y escuchado no uno, muchísimos comentarios de personas que sin algún empacho dicen que la música de The xx les da, por decirlo de alguna forma “hueva”.

Considero que la música del trío es para apreciarse con los ojos cerrados y dejarse llevar por las líneas de bajo y guitarra, así como por las voces de Madley y Sim, ya sea a dueto o individualmente así como para moverse al ritmo de los beats que Jamie crea a través de sus múltiples instrumentos.

También hay algo que creo que está detrás de todo el éxito de esta banda y tal vez (muy seguramente) podría equivocarme y no sé ustedes pero yo siento que para muchos The xx es algo así como “la banda indie a seguir” y lo podría representar en una conversación ficticia entre dos amigos, que en mi mente, se desarrolla, más o menos, así:

  • Fulano A): “¿Oye ya supiste que viene The xx a México?”
  • Fulano B): “No, ¿y esos quiénes son?”
  • Fulano A): “Una banda de Londres que dicen toca bien ‘chido’”
  • Fulano B): “¿Neta? ¡Pues vamos!”
  • Fulano A): “¡Ya estás! Avísale a Fulano C) y D) y vamos todos”
  • Fulano B): “Si, ¡a güevo!”

Así entonces, de repente, todos ya son fans de The xx, lo cual para la banda está increíble, pero si está raro…¿o es mi idea? No lo sé, espero no herir susceptibilidades.

No quise saber absolutamente nada de su presentación del día de ayer porque quería conservar ese elemento sorpresa respecto a los temas, interacción, diseño del escenario y esas cosas. Llegué al recinto cerca de las 8 de la noche y las puertas ya estaban abiertas. Me coloqué bastante cerca del escenario en donde conocí a un grupo de chavos (de no más de 18 años) que llevaban formados ¡desde las 2 de la tarde!, sin que negaran su frustración cuando les dije que yo acababa de llegar (también lo dije con un poco de satisfacción).

El escenario estaba cubierto por un telón color blanco, en el que se proyectaban luces de color azul y púrpura, parecidas a las de la portada del “Coexist“. No fui el único que se impacientó esperando la salida de la banda, pues pasadas las 9:30 los asistentes lanzaban toda clase de improperios cuando terminaba una canción y comenzaba otra. Finalmente, 10 minutos antes de las 10 de la noche, las luces se apagaron generando un estruendoso rugido que cimbró el recinto mientras una proyección se vislumbró en la tela que cubría el escenario para que, poco después, las primeras notas de “Angels” se escucharan detrás de éste.

Romy, Oliver y Jamie ya se encontraban en sus lugares y la gente coreaba la canción tratando de verlos detrás de la estorbosa tela. Para nadie resulta un misterio que este tema fuera de los más coreados de la noche, pues lo pudimos escuchar una y otra vez en diferentes versiones, lugares y shows. A mitad de la canción la tela fue retirada y reveló a los integrantes de The XX, causando una vez más que la audiencia enloqueciere impidiendo, incluso, escuchar la canción. Un par de cubos que parecían hechos de acrílico, con la letra “X” en cada uno, se encontraban a mitad del escenario.

“Heart Skipped A Beat”, “Fiction” y una versión de “Crystalized” aún más lenta y llena de sintetizadores, fueron los siguientes temas. La respuesta del público era increíble, por lo menos a mi alrededor no había uno solo que no supiera la letra de las canciones y si de por sí los asistentes no cabían de la emoción, ésta se desbordó aún más cuando Oliver se acercó demasiado al público, mientras una infinidad de manos trataban de alcanzarlo, al tiempo en que él sonreía. Romy y Oliver no son muy expresivos y, en general, sonrieron y hablaron poco con la audiencia, pero el que de plano nunca lo vi sonreir fue a Jamie, pues lucía bastante concentrado pasando de un set de instrumentos a otro, entre tema y tema.

Tres canciones del nuevo álbum de la banda fueron los siguientes en sonar en el Auditorio: “Missing“, “Reunion” y el exitoso “Sunset” que puso a saltar a algunos sectores del recinto. La banda realizaba algunos arreglos a sus temas para hacerlos sonar un poco más como música de club (o lo que aquí conocemos como “antros”), a fin de que la audiencia brincara un poco más, lo cual por momentos consiguió.

Oliver comentó que se trataba de la primera visita de la banda a nuestro país y que sin duda habían descubierto que el público mexicano era el mejor para el que habían tocado, lo cual se escuchó sincero aunque ya sabemos que muchos músicos aplican esa para conectar con la audiencia. ”Night Time” fue un tema bastante bien recibido por los asistentes, mientras que “Shelter” y “VCR” fueron coreados a todo pulmón, para dar paso a “Chained“, otro de los temas favoritos de la segunda placa.

Sin duda otra de las grandes favoritas de la noche fue “Islands“, que dio paso a “Infinity“, tema con el que la banda abandonaría el escenario para su primer y único encore; del que regresarían para tocar el “Intro” de su primera placa, para después tocar “Tides“, en el que, no sé si fue mi imaginación, pero creo que vi a Oliver Sim llorar. Cuando la banda regresó, una inmensa “X” se reveló detrás del escenario, que primero se llenó de humo y después emitía los colores de la portada del “Coexist“.

Después de un poco más de una hora, la banda se despidió con el tema “Stars“, mientras Sim señalaba que les había gustado mucho visitar nuestro país, repitió que el público mexicano era el mejor para el que habían tocado y prometió regresar pronto.

El concierto de The xx fue bastante bueno y me pude percatar de muchas caras contentas y satisfechas por haber presenciado el acto en directo de la banda. Ahora, ¿hubo algo malo? Para mí gusto sí. A pesar de que la banda presentó un show de luces bastante agradable a la vista que, combinado con el humo del escenario daba la impresión de ver agua en movimiento; la iluminación durante el concierto fue bastante mala. Durante la mayor parte de las canciones los integrantes la pasaban en la obscuridad y si yo tuve problemas para verlos estando tan cerca, no quiero imaginar a los que estaban en la parte de plateas o incluso en la misma pista mas atrás.

El sonido fue bueno, pero tampoco me gustó que algunas guitarras y bajos ya estuvieran sampleados. Finalmente, creo que el concierto duró poco tiempo pues sólo tocaron 16 temas y después descubrí que el setlist fue el mismo los dos días.

En conclusión, The XX cumplió con venir a dar un buen concierto en la Ciudad de México y si llegan a venir de nuevo en un futuro próximo, seguramente habrá muchos que no se confiarán y obtendrán con tiempo su boleto.

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