Manifiesto fugitivo.

Por Pablo Daniel G Cortés

@plasticgallery

Mi manifiesto fugitivo.

Antes las grandes historias comenzaban con un aforismo. Unos usan el adagio, la metáfora, el refrán, el verso. Otros usan la mentada, la cacofonía o la cacafonía. Hay autores que nombran sus libros tras escribirlos, otros muchos escriben sus narraciones basadas en axiomas, apotegmas, o símiles.

Hoy los escritores en la Web; blogeros, tuiteros, y nuevos enverbados crean palabras, construyen tuits, timelines, proverbios de la Web, fugitivos.

Literatura efímera.

¿Qué será de esos poemas, cuentos, tuits que se pierden en la Web? El escritor Web está desapegado de su obra, suelta palabras como miados que riega por el espacio virtual de pantalla de silicio.  El escritor web no necesita de editorial, publica con su cuenta de WordPress o Blogger, no hace caso a críticas, escribe más de lo que lee, no hay rigor, para el fugitivo su Blog su Twitter son un happening, y así es. Hoy es Twitter, mañana será otra cosa y esa cosa será el aforismo.

Los fugitivos si no encuentran palabras las inventan, como todo. Hipertextualiza, hipermediatiza, hipersintetiza, hiper. Los fugitivos escriben para mentes fugitivas, el nuevo orden, el mundo desde el centro, el mundo desde viaducto y periférico, el mundo en el transporte público. Perros callejeros, caminantes urbanos, fugitivos.

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