Entre el cielo y el infierno solo hay un paso

Por Daniel Velasco Fabila

Fotografía por Gilyo

 

Angustioso, de infarto,  épicos, gloriosos, trágico y cien por ciento digno de ser almacenados entre los grandes momentos del futbol español, inglés y mexicano respectivamente: el triste e inimaginable descenso del Villarreal (al menos al comenzar la temporada), la consumación del tercer título de liga  del Manchester City (primero de la Premier League) y por supuesto la remontada de Santos para clasificarse a la Final del Clausura 2012 en los últimos 4 minutos del juego contra Tigres.

En el caso del Submarino Amarillo, al inicio de la temporada todo hacía suponer que sus horizontes se dirigían hacia destinos europeos, ¿y quién podía cuestionar tal objetivo? Después de todo la temporada anterior el Villarreal había hecho los méritos suficientes no sólo para meterse a zona europea, sino a puestos de Champions League, competencia en la que alcanzaron las Semifinales en la temporada 2005-2006.

Sin embargo las lesiones,  la baja de juego de algunos jugadores y la salida de Santi Cazorla generaron que el equipo entrara en una racha negativa, de la cual Miguel  Ángel Lotina, tercer entrenador de los amarillos en la temporada, ya no pudo rescatar los puntos necesarios para mantener al equipo en la Liga BBVA.

Pero si hablamos del final de la Premier League…. ¡Qué podemos decir! Mejor final no se podía pedir. Manchester United y Manchester City llegaban a la última fecha empatados en puntos, con la diferencia que a los Citizens les bastaba con ganar para asegurar el título, en tanto que el United debía ganar y esperar que el conjunto de Roberto Mancini no consiguiera los 3 puntos al recibir al Queens Park Rangers.  Ambos contendientes al título comenzaron ganando  y de hecho, el marcador no se movería más en el  Stadium of Light y el cuadro de Alex Ferguson derrotaba por la mínima al Sunderland.

Al tiempo que esto sucedía, en Etihad Stadium habría toda una montaña rusa de emociones. Todo parecía marchar según el plan de los locales después del gol de Pablo Zabaleta. Sin embargo, dos errores defensivos costarían a los Citizen anotaciones que los ponían abajo en el marcador.  El tiempo transcurría y nadie de los locales era capaz de perforar la meta visitante.  Al llegar al minuto 90 todo parecía escrito y hacía pensar que nuevamente se asomaban los fantasmas del dolor y el llanto para el City y estaría condenado a permanecer a la sombra de su acérrimo rival un año más.

Fue entonces cuando una luz de esperanza se asomaba y Edin Dzeko le devolvía la vida a un moribundo Manchester City. Los jugadores y los aficionados volvían a creer que el milagro era posible y tenían razón. A los 93 minutos, una Sergio Agüero realizó una gran jugada en el área que culminó con un tanto que sabía a gloria, pues después de 44 años de ayuno, Manchester City volvía a sonreír y se adjudicó su tercer título de liga y primero de Premier League.

En México las emociones no se quedarían atrás en el juego de vuelta de las Semifinales del Clausura 2012 entre Santos y Tigres.  Los Guerreros había sacado el empate de la cancha del Universitario y llegaban con la ventaja de saberse clasificados en caso de un empate global. Por si fuera poco, el entorno lucía poco favorable para los felinos, ya que los laguneros habían mantenido la calidad de invictos en el Estadio Corona durante el torneo regular.

Al comenzar el juego, los ánimos en la tribuna y entre los jugadores de Santos hacían pensar que, aunque no sería un partido sencillo si se mantenían concentrados los 90 minutos del juego podrían sacar la victoria. Entonces, los errores comenzaron a aparecer  y Héctor Mancilla se encargó de colocar a los tigres con la ventaja en el marcador. Por si no fuera suficiente, antes de finalizar el primer lapso del cotejo, el chileno volvía mandar el balón al fondo de la red y el cuadro de Ricardo Ferretti ya ganaba 2-0.

En el segundo tiempo Santos se fue con todo al ataque buscando el gol que los acercara en el marcador. Al mismo tiempo, ello generaba el tipo de partido óptimo para los equipos del “Tuca” que se distinguen por su capacidad de definición en el contragolpe. Los felinos tendrían oportunidades para ampliar su ventaja y casi sentenciar el resultado de la eliminatoria. A menos de 20 minutos del final, Lucas Lobos tuvo la oportunidad de finiquitar el juego al quedar solo frente al arco de Oswaldo Sánchez quien yacía vencido en el pasto. Sin embargo, el poste le negó el tercer gol a Tigres.

Cuando el partido agonizaba y restaban menos de 300 segundos para terminar el cotejo, apareció el héroe de muchos partidos a lo largo de la temporada, el hombre indicado para encender el ánimo de la gente y alentar a sus compañeros: Oribe Peralta. Un cabezazo del “Cepillo” al minuto 86 dejaba a Santos a un gol de conseguir el milagro. Tal como si un guionista de cine hubiera escrito el libreto, Peralta volvió a aparecer en el área y con un potente disparo dejó sin oportunidad a Enrique Palos y desató el júbilo de sus compañeros y aficionados en las tribunas. El equipo lagunero alcanzó la Final del torneo por segundo torneo consecutivo.

Este fin de semana los aficionados al futbol en diversos países del mundo, experimentaron una variedad de emociones como pocos ocasiones sucede. Cierto es que a veces esas emociones no son del todo gratas, sin embargo son las que hacen particularmente bonito este deporte y otorgan “sabor” al juego. A veces se gana y a veces se pierde. ¡Enhorabuena por los vencedores! Los vencidos, ¡A levantar la cara y buscar revancha!

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