El GOYO que todos llevamos dentro

Por: Claudia Gocc

@Claudiaenrojo

Fotografía por Yetto

Las semanas pasadas, los habitantes de la Ciudad de México nos vimos asombrados ante la campaña de prevención que se dio en medios de comunicación sobre el tema Popocatépetl y su creciente actividad. Se mencionaba la importancia de portar cubre bocas si se permanecía mucho tiempo al aire libre, la imagen recordaba al México de los ochentas donde los índices de contaminación eran tan altos que se suspendían clases y actividades laborales.

Si bien, todos también recordamos que desde marzo se han venido sintiendo sismos de diferente intensidad, fuertes, medianos y otros inclusive imperceptibles. Con esto, la Secretaría de Medio Ambiente descartó la posibilidad de que dichos sismos tengan relación con la actividad de don Goyo, (Ok, no los cuestionaremos más) lo que no descartó fue que el segundo volcán más grande de México amenaza peligrosamente las condiciones ambientales del aire. El volcán se encuentra a tan sólo 55 km de la Ciudad de México y la ceniza llega con facilidad a nuestro espacio urbano, cubriendo; carros, alcantarillas y nuestras vías respiratorias.

La ceniza está compuesta de partículas pulverizadas de piedra proveniente de las exhalaciones del coloso que afecta seriamente las vías respiratorias, siendo los más afectados los ojos, nariz y garganta. Por tal motivo las autoridades ambientales y protección civil han llamado a la población a seguir las medidas establecidas, una vez que la ceniza entra a los pulmones puede causar problemas más serios que el efecto de un fumador de años. De hecho en las últimas semanas, los municipios cercanos al volcán, han reportado un incremento en afecciones de vías respiratorias con 3%.

OJO: Para exposición a ceniza volcánica, se recomienda lavar los ojos sólo con agua.

Sabemos que en estas épocas electorales los partidos buscan la mínima provocación para desviar los temas políticos, sin embargo, con el Popo no se juega, aunque parezcan exageradas las medidas, es importante seguirlas rigurosamente antes de sufrir un ataque silencioso por pierdas diminutas en los pulmones. Y esperemos de todo corazón que don Goyo nos de tregua unos siglos más…

No se pierdan el próximo Topo, tendremos más historias de don Goyo para Verde para Todos.

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