Bajita la mano.

Por Pablo Daniel G Cortés

@plasticgallery

Fotografía por Rodrigo Suárez

El día de ayer, aún sin conocer los resultados. (es por eso que esperé en gran medida publicar esta columna) se votó en la cámara de diputados una reforma al artículo 412bis del código penal el cual actualmente sólo estipula el castigo a funcionarios públicos que no cumplan con su deber. La bancada Priista (no me extraña) propuso una controversia para reformar dicho artículo del código penal, con el fin de proteger a candidatos presidenciales, partidos e instituciones de injurias y calumnias, castigando penalmente su acción.

El texto que propone el PRI quedaría así:

«Artículo 412 Bis. Se impondrán de cien a doscientos días de multa y prisión de uno a seis años a quien injurie o difame a las instituciones, autoridades electorales, partidos políticos, precandidatos, candidatos o coaliciones; si el responsable fuese funcionario electoral, funcionario partidista, precandidato, candidato o servidor público, la pena será de 200 a 300 días de multa y prisión de dos a nueve años».

¿Alguien vio la nota en algún medio fuera de internet?

Sin duda esto es para proteger a su candidato presidencial Enrique Peña Nieto que ha sido sujeto de innumerables mofas en las redes sociales. Esta reforma haría delito el expresar por ejemplo un repudio a un candidato en vía pública.

Imagine usted que ve un mitin del candidato que a usted menos apoya, está convencida/o que es corrupto (el saco le queda a los tres punteros, dígase SEP, GDF o EDOMEX) usted le grita “corrupto” sin pruebas. Si así lo quiere el candidato lo puede demandar y ganar la demanda puesto que usted no tiene fundamentación de su afrenta, es un difamador. Usted podría terminar en la cárcel.

¿Retroceso? ¿Represivo? Todo eso.

Invoco la cordura de los diputados mexicanos, invoco su humanidad.

Invoco a la Libertad de Expresión.

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