Madrid-Barça: La final soñada; quedará en los sueños.

Por Daniel Velasco Fabila

Fotografía por Antonio Gil. La final soñada seguirá en eso, un sueño.

Europa y el mundo futbolístico en general parecen apenas estar despertando de un sueño, pero no se trata mas que de la más sorpresiva de las realidades. Barcelona, una máquina de mover el balón a lo largo y ancho del terreno de juego y con la capacidad de anotar de maneras exquisitas técnicamente, fue vencido por el Chelsea. Un equipo inglés que apenas unos meses atrás se encontraba sumergido en una crisis de resultados producto, entre otras cosas, de una mala relación del entonces técnico, Andre Vilas-Boas con sus jugadores. A su salida, Roberto Di Matteo asumió la dirección técnica del equipo de manera interina, y con sólo una derrota desde su llegada, ha logrado llevar a los Blues a la segunda final de UEFA Champions League en su historia. Las genialidades de Lionel Messi, la sapiencia de Andrés Iniesta y la creatividad de Xavi brillaron por su ausencia. Josep Guardiola fue incapaz de decifrar la manera de abrir un cerrojo formado por 2 líneas de 5 hombres atrincherados que esperaban el error culé. Irónicamente “La Pulga” tuvo la oportunidad de cambiar la historia desde los 11 pasos y no pudo hacerlo.

Por otra parte, el titán de 9 coronas y que había hecho de su estadio una fortaleza inquebrantable, vio cómo una bestia negra venida desde Alemania destrozaba millones de corazones blancos alrededor del mundo. El Bayern Munich hizo un juego inteligente y por varios lapsos del juego mostró un mejor funcionamiento que el Real Madrid. Mourinho no supo mover sus piezas a tiempo y la desesperación comenzó a hacer presa de los blancos. Pero el hecho de tener a los germanos enfrente, haría que la agonía del equipo merengue se prolongara hasta los extremos. Tras errar dos penales cobrados de manera displicente por Cristiano Ronaldo y Kaká, la esperanza blanca yacía únicamente en los guantes del héroe de mil batallas: Iker Casillas. Fiel a su costumbre, el capitán blanco fue el encargado de regresarle la vida a un muerto. Sin embargo, aún hacía falta que Sergio Ramos ejecutara desde los once pasos para retornar las circunstancias a una igualdad total. La indiferencia de su ejecución terminó por sepultar la resurrección merengue, y a pesar de haber finalizado invictos como locales, los penales habían dictaminado que la décima tendría que esperar.

Me han dicho que ojalá estos equipos grandes tengan una televisión igual de grande para ver la final en casa. Pero creo que el hecho de que se hable más de la derrota de ambos equipos españoles y no tanto de las victorias del Bayern y del Chelsea dimensiona la grandeza de estas instituciones.  Aunque debo admitir que el cuadro alemán es un histórico, un auténtico grande que tiene en sus vitrinas 4 orejonas, yo me pregunto ¿Quién es el Chelsea? Con todo respeto para los aficionados del equipo inglés y aunque tienen todo el derecho de soñar, se meterán a un escenario mucho más complejo del que enfrentaron durante su encuentro frente al Manchester United en 2008. Encararán a un histórico de Europa en su propia casa para definir el título, un escenario para el que aúno no está preparados y sólo equipos como Real Madrid, Barcelona, Milan, Ajax o Liverpool podrían hacer frente con cierto grado de serenidad. Sé que mi comentario puede parecer soberbio, pero en este momento en particular LA HISTORIA SÍ CUENTA.

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