Candidaturas independientes.

Por Pablo Daniel G Cortés

@plasticgallery

La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las ordenes.

Charles Bukowski

Es difícil andar por la calle sin darse cuenta de las ostentosas campañas electorales en nuestro país, y hablo desde mi visión, un ciudadano de a pie.  La pregunta nos embarga ¿Por quién votar? Desde niños nos inculcaron que la democracia es un ejercicio que hay que hacer, muchos participamos en las primeras votaciones infantiles. Ho hay nada más obsceno que enseñarle la democracia a un niño, ahora lo veo.

La democracia según Aristóteles es una forma viciada de gobierno, la democracia en México sí que lo es. Jóvenes que nacimos en los 80s, y puedo afirmar que hablo por mi generación (muy a la The Who) estamos hartos del actual sistema partidista, donde tres partidos deciden el destino de sus votantes más no sus votados. Al decir que el gobierno democrático es del pueblo y para el pueblo es una versión utópica de la democracia, ¿en verdad nos sentimos representados por nuestros gobernantes? México donde las izquierdas y derechas se definen por su situación política en México no hay izquierdas ni derechas.

México sólo tiene partidos gobernantes y partidos de oposición.

Ante este hartazgo un ciudadano, llámese Jorge Castañeda, llámese Manuel Clouthier (sí, el hijo del candidato panista en 1988 misteriosamente fallecido) al no identificarse con los tres partidos “grandes” bien por su ideología o por su comportamiento buscaron lanzarse como candidatos ciudadanos según lo ampara el artículo 35 de la Constitución mexicana:

Artículo 35. Son prerrogativas del ciudadano:

I. Votar en las elecciones populares;

II. Poder ser votado para todos los cargos de elección popular, y nombrado para cualquier otro empleo o comisión, teniendo las calidades que establezca la ley;

Sin embargo el IFE rechaza a todo candidato independiente que se postula, recordemos el caso de Jorge Castañeda que incluso llegó a demandar al IFE a la Corte Interamericana de Derechos Humanos que dio el fallo que sí se violaron sus derechos humanos mas no sus derechos políticos (se solicita jurista que explique esto). Así como el actual caso de Manuel Clouthier que mantiene una campaña activa y tiene mayor presencia de posibles votantes que el candidato del Partido Nueva Alianza Gabriel Quadri.

A esto el periodista Rodrigo Labardini argumenta y con razón.

El registro de candidatos podría modificarse para que –satisfechos esos mínimos de representación social– quienes deseen participar lo hagan. El registro permitirá que aparezca el nombre del candidato en las boletas electorales. Que quien vote por Cantinflas pueda hacerlo y su voto no sea un mero dato estadística (si lo fuera, se violaría además el derecho al voto activo pues alguien quiso votar por Cantinflas y está en pleno derecho de hacerlo).

¿Cuántos no han tenido la jocosa idea de votar por Chespirito o por Batman? O un tanto más macabro querer votar por Juanito o el Dr Simi, tengan en cuenta que si el IFE rechaza la candidatura y no aparece el nombre en las boletas no es presidenciable aunque tenga un mayor porcentaje de votos que el de los grandes partidos, son votos nulos y fútil anécdota.

México, si queremos que nuestra tan defendida y costosa democracia sea en verdad con todas sus cualidades bondadosas, es necesario permitir las candidaturas independientes. ¿A qué le temen los partidos?  Un candidato independiente no recibe recursos federales, no es un negocio familiar, es menos corrompible.

Anden vayan y voten.

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