Let’s get ready to rumble.

Por Esteban Tovar

Sin más preámbulo las campañas electorales rumbo al 1º de julio han comenzado. Así desde este viernes 30 de marzo y hasta pasado el primer domingo de julio, seremos testigos de como la comunidad política del país se autodestruye con tal de obtener un puesto de elección popular. En esta ocasión, el árbitro de la contienda tendrá que aplicar una nueva reglamentación, que en las más de las ocasiones, parece rebasarle. Tiempos interesantes dirán algunos, de mucho trabajo asegurarán otros, pero para el resto de la población será el inicio de otro proceso de la política nacional que le es completamente ajeno.

He aquí entonces, mis 10 prospectivas o teorías de lo que ocurrirá en los próximos meses:

  1. Las campañas electorales iniciaran y contarán con actos de campaña prefabricados evitando cometer el famoso error del Estadio Azul. Sólo esperemos que nadie se intoxique con los acarreos, como ocurrió en Guerrero.
  2. Derivado del marco normativo aprobado en 2007, las campañas negativas se darán en el terreno de lo no-regulado: las redes sociales. A través de estos nuevos medios de difusión seremos testigos de filtraciones y nueva información que buscará desprestigiar a algún contendiente.
  3. El Instituto Federal Electoral sesionará casi de manera permanente ante la cantidad de impugnaciones, en su mayoría sin sentido, que los partidos políticos tienen planeado ya presentar.
  4. La basura electoral regresará a las calles de las principales ciudades del país. Acuérdese, si la propaganda está colgando de un árbol usted tiene todo el derecho que quitarla.
  5. Como sesgo de la herencia del presidencialismo sin gobierno dividido, la elección presidencial se llevará la gran mayoría de la atención mediática y popular, mientras que las elecciones del Poder Legislativo, igual o más importantes en democracia, serán relegadas a un segundo término.
  6. Los candidatos presidenciales debatirán no más de dos ocasiones, lo que en realidad será una exposición aburrida de sus ideales y propuestas. No existirá confrontación alguna y todos se jactarán de ser los ganadores.
  7. Seremos testigos de cómo en alguna zonas del país el crimen organizado comenzará a pelear por espacios con las fuerzas políticas, por lo que las amenazas a candidatos serán más recurrentes.
  8. Ganarán terreno las posturas a favor del voto nulo como muestra de rechazo a la clase política mexicana. Y en reacción, los defensores de sistema partidista se sentirán agraviados ante los electores, que si bien están participando en las elecciones, deciden de manera racional por la indiferencia partidista; la cual, por supuesto, cuenta como un voto significativo y representa la preferencia del elector.
  9. El 1º de julio por la noche, los tres candidatos con posibilidades se declararán ganadores de la elección según “sus encuestas, con tendencias irreversibles”.

10. Para el miércoles de esa semana, el o la candidata “ganadora” según el Programa de Resultados Preliminares prometerá trabajar con sus adversarios, mientras que los candidatos perdedores “revelarán evidencias tajantes de irregularidades, por lo que impugnarán la elección” ante la autoridad electoral correspondiente.

En fin…

Le propongo a usted lo siguiente. En cada una de las siguientes entregas de El Zaguán iré revisando si estos 10 puntos se cumplen o estamos frente a otra clase de elección completamente ajena a lo esperado.

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