Protesta Vírica

 

El hombre ha dominado al hombre

para perjuicio suyo.

 (Eclesiastés 8:9, Traducción del Nuevo Mundo)

Por Araceli Bustos

Foto por Cynthia Goldsmith

No se necesita ser cristiano para comulgar con Eclesiastés 8:9, el humano ha provocado destrucción y dolor a más humanos y a destruido este mundo hasta dejarlo en una etapa terminal de vida, con los días contados. Guerras, tecnología, sed de dinero, y la ciencia ni se diga, ¿dónde queda el amor al prójimo y a uno mismo cuando llega el ejército a sufragar tu proyecto? Está bien, no les estoy dando un sermón, pero es que ya basta de jugar a ser Dios; científicos ateos que no creen en un ser superior, pero sí se creen capaces de manipular a su disposición el genoma, se sienten con el derecho de crear, modificar y destruir, entonces, ¿se ubican ellos en un lugar superior? No les estoy diciendo que Dios existe, ni les digo que no existe, ni es el punto del artículo, es sólo una reflexión sobre lo incongruente que puede llegar a ser el pensamiento del humano y que sólo viene a perjuicio suyo.

Mi molestia es que ya hay suficientes ejemplos de proyectos científicos que se salen de control y se convierten en potenciales catástrofes, y siempre están en manos del menos indicado. En 1976 tenemos al Ébola, que aunque lo nieguen su diseño perfectamente maligno señala que nació en un laboratorio. Poquito tiempo después los rusos desobedecen la orden de la Asamblea Mundial de la Salud y en vez de destruir sus reservas de viruela empiezan a producir toneladas de este, sin exagerar, para armas biológicas; en el 90 dejan de recibir apoyo provocando el desmantelamiento del laboratorio, y nadie sabe, nadie supo dónde está la viruela, claro hasta que recibamos un ataque terrorista y todos tengamos algún tipo de viruela mutada. Pero al humano no le basta con los ejemplos y mucho menos con lo que la propia naturaleza hace, ya bastante se recombinan los virus como para que lo empeoren… y sí, estoy hablando del últimamente muy famoso H5N1. Lo peor de todo esto es que hay investigaciones para bien que aún no se concretan, como la terapia génica, la cual es la esperanza para muchos que padecen enfermedades incurables, estos expertos que juegan con los virus son capaces y tienen los conocimientos para desarrollar estos proyectos… y deciden poner su esfuerzo en algo que no le veo otro propósito más que causar daño.

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