Cajunes

Por Lucía Bolivar

Foto por Smithsonian American Art Museum

Si son lectores habituales tal vez recuerden cuando he mencionado cosas de mi trabajo, como viajar en helicóptero y estar incomunicada por días. Pues bien, mi artículo de hoy trata de una cultura de la que yo sabía casi nada y cuyo conocimiento se limitaba muy superficialmente a menciones en libros como la isla bajo el mar y películas como El Aguador.

Así es, les hablaré de la cultura Cajún. Verán, yo trabajo en plataformas petroleras de una empresa estadounidense, y el 95% del personal extranjero, son cajunes. Fue a bordo que sufrí intentando entender su inglés cantadito sureño al que ahora estoy tan acostumbrada con todo y sus contracciones gramaticalmente, conocí el significado de la palabra “coonass” el cual les contaré más adelante, y que aprendí a cocinar con Tony’s Cacheres (De acuerdo a mis investigaciones el 99% de los hogares en Luisiana lo tienen y ahora yo también). Antes de conocerlos, yo ni siquiera sabía que su cultura fue reconocida hace años como una etnia en Estados Unidos.

Recuerdo una vez platicando con uno de ellos me dijo “La temporada de caza ha terminado… hora de pescar”. Les encantan las actividades al aire libre, y estoy incluye la pesca y la caza, con su posterior y peculiar guisado. En otra ocasión un compañero que también es de por allá, me dijo que todas las mujeres sabían cocinar, pero los que realmente tenían el sazón, eran los hombres, así es, se enorgullecen en poder hacer sus platillos típicos y no depender de nadie para disfrutarlos. Se llevan toda la mañana cocinando sus recetas ancestrales y muy condimentadas. Son siempre una buena excusa para reunirse con los amigos, de ello he podido ser testigo.

El otro día me contaron un chiste al respecto que decía “¿Qué tienen en común un zoológico en Luisiana y Tabasco que no tienen con el resto del mundo?…que en la información de un animal, aparte de nombre común, científico y demás características, también viene como cocinarlo” Así es, a los cajunes les fascina comer alimentos exóticos, como cocodrilo de la manera que a los tabasqueños (me excluyo) tortuga y pejelagarto.

En cuanto a la lengua, aparte del inglés, muchos hablan una especie de dialecto proveniente del francés, ya que su región fue originalmente una colonia francesa en el siglo XVIII, y tradiciones como el idioma han quedado fuertemente arraigadas. Cabe mencionar que su francés cajun es diferente del francés creole, por aquello de las confusiones.

Ahora, volviendo a lo de “coonass”, por favor si conocen a algún cajún eviten decirle así o no vivirán para contarlo. Esta palabra, que es una manera más informal de referirte a los cajunes, dicha entre ellos está bien, he conocido a dos o tres que la traen tatuada junto a un mapache. Pero si algún foráneo se las dice, generalmente es con tintes despectivos.

Espero que esta cultura les haya resultado tan interesante como a mí y que algún día tengan la oportunidad de conocerla de cerca.

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