Of Montreal

“Of Montreal nunca parece tomar la dirección que sus fans imaginan, pero es justo eso lo que hace que sean tan fascinantes”.
– Pitchfork.com

Por Dan Honorat

Of Montreal es una banda que ha demostrado que el pop puede ser complejo tanto lírica como musicalmente. Esta agrupación proviene de la ciudad de Atenas, Georgia en Estados Unidos, y es liderada por el multi-instrumentalista Kevin Barnes, quien es el compositor de la mayoría de las canciones.

Después de un extenso recorrido por diferentes ciudades de Estados Unidos, en 1997 Barnes encontró a los integrantes perfectos para formar su banda. Fue así que nació Of Montreal, agrupación en donde Barnes ha creado un pop brillante y extravagante mediante la explotación e incorporación de distintos géneros musicales como el twee pop, vaudeville, psicodelia y el funk. Inspirado en música de las décadas de los 60 y 70; y en ídolos como Prince y David Bowie.

Barnes ha sabido destacarse por crear canciones de pop que no son convencionales o del todo accesibles. A lo largo de su trayectoria, la composición lírica de Barnes muestra a personajes de ficción, fantasías, “personas” adoptadas por él mismo, criaturas mitológicas y diálogos con palabras complicadas y frases inusuales. Por su parte, las presentaciones en vivo de of Montreal sobresalen por tener un aire teatral sumamente pasional y emotivo.

A lo largo de sus quince años de existencia, of Montreal ha lanzado diez discos de estudio. El inicio de la carrera discográfica del grupo comenzó en 1997 con Cherry Peel (Bar/ None), su álbum debut. Le siguieron grandes producciones como Satanic Panic in the Attic (Polyvinyl, 2005) y Hissing Fauna, Are You The Destroyer? (Polyvinyl, 2007).

En 2012 of Montreal se une el disco titilado Paralytic Stalks, material en el que Barnes experimenta con la microtonalidad, arreglos orgánicos y efectos físicos, creando así un balance perfecto entre el funk digital y el pop análogo. A lo largo de melodías que pueden ser descritas como neo-prog, pseudo-country y pop de los 60, nos encontramos con un material serio, pero al mismo tiempo divertido debido a sus perfectas imperfecciones e impulsos espontáneos. Asimismo, la voz de Barnes funciona como otro instrumento, cantando en un semitono, con vocales un poco desafinadas para crear un efecto phaser de sonido.

Barnes compuso Paralytic Stalks durante un periodo de tiempos difíciles de depresión, es por ello que decidió que su nuevo álbum tenía que tener una esencia distinta, así que optó por dejar atrás a los personajes de ficción que lo acompañaron en su carrera musical durante el pasado. Si quería que su música tuviera un carácter terapéutico y emotivo necesitaba que sus canciones estuvieran conectadas con la realidad, ligadas con su corazón y no inspiradas en una fantasía.

El álbum está compuesto por nueve canciones que demuestran la ambición de una banda que no teme experimentar con su característico estilo. Los primeros tracks recorren el sonido que identifica el trabajo de of Montreal con canciones como “Dour Percentage”, una exquisita pieza de dance-pop que podría ser traducirse como una mezcla entre el sonido de Elton John, a principio de su carrera, y de Barry Gibb. Canción tras canción, el disco se sumerje en una profunda psicodelia que resulta en canciones grandilocuentes y majestuosas, las cuales superan los ocho minutos de duración como se demuestran en “Exorcismic Breeding Knife” que nos remonta a ambientaciones del Low de David Bowie

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