De las veces que el mundo se ha acabado

Por Lucía Bolivar

El fin del mundo se ha pronosticado innumerables veces, recordemos eventos como suicidios masivos al respecto, y aún así hay quienes siguen creyendo fervientemente que sucederá. En otras épocas y en otras culturas ya ha pasado que se interpretan diversas profecías, cuadran lo que dicen textos antiguos y demás, ya que estos realmente son muy ambiguos y depende de la interpretación de cada quien, y al final no pasa nada.

Es como esa imagen que si se la muestras a los niños ven a dos delfines entre las olas, y si se la muestras a los adultos ven a una pareja haciendo el amor, todo es cuestión de percepción.

Recuerdo cuando tenía doce y llegaba el nuevo milenio y mucha gente decía lo mismo, sólo que en lugar de ser los mayas, era el buen Nostradamus que dijo “El año 1999, séptimo mes, vendrá del cielo un gran Rey de espanto. Resucitar al gran Rey de Angolmois, antes, después, Marte reinará por buen dicha”.

Yo realmente, en el entendimiento que te da el final de la infancia, no lo creía pero ese gusanito de “Y si fuera cierto” me hacía pensar “Oh no, moriré sin haber conocido el amor”, bueno, al menos sé que si esta vez se acaba el mundo ya no diría eso, probablemente sería algo así como “Moriré sin haber cumplido mis metas de mediano y largo plaza”, ah la vida adulta a veces pareciera más aburrida, me pregunto, queridos lectores, que dirían ustedes.

Fue apenas el año pasado, cuando un líder de una secta religiosa cristiana dijo que el mundo se acabaría y hasta tenía la hora exacta, porque “había interpreta las escrituras bíblicas”, yo me enteré días después de este supuesto fin.

El filosofo Séneca dijo que la Tierra “desaparecería como el humo” por lo que cuando el Vesubio hizo Erupción en 79 D.C. (Recordemos la tragedia de Pompeya) mucha gente creyó que este era el fin del mundo previamente predicho.

Y ya que el número de la Bestia supuestamente es 666, en el año 1666, después de que terribles plagas diezmaran a la población inglesa y se produjeran algunos eventos que también tomaron varias vidas, muchas personas creyeron, de nuevo, que el mundo estaba llegando a su fin.

Otro ejemplo, se da en 1997 cuando el cometa Hale-Bopp que visitó la Tierra, ya que varias personas de una secta conocida como “la puerta del  cielo” se suicidaron en California cuando el cometa estaba en su punto más cercano a la Tierra, ya que creían que un OVNI que viajaba en la cola del cometa les rescataría de un mundo condenado a muerte.

Y así, mis queridos lectores, podría continuar con ejemplos del fin de los tiempos, tal vez, el ser humano necesita creer en el castigo y la recompensa, en el juicio de nuestros actos, no lo sé, pero aunque el mundo no se acabe este año, otras profecías vendrán después, eso ténganlo por seguro, que garantizarán que todas las anteriores estaban terriblemente equivocadas, pero que esta “Es la buena” y que “Ahora si de veras, viene el fin”.

Supongo que el único consuelo, es que si esta vez resulta cierto, serán nuestros milenarios ancestros y no profetas de otros lugares, los que habrán tenido la razón. Como siempre, seamos orgullosos de nuestro México.

Y bueno, para despedirme, sólo quiero agradecerles, queridos lectores, que se tomen su tiempo para pasar por esta revista, que sin ustedes no seríamos nada, y hoy estamos de fiesta… ¡¡¡Es nuestro aniversario!!! Espero poder seguir aquí con ustedes un rato más.

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