Malincheando…

“Bañas en el río tu cuerpo esculpido de bronce bruñido. Y entre más lo lavas más moreno el bronce que deslava el río. Codicias los soles que emanan salvajes de tierra extranjera…”

Poema a La Malinche, Anónimo

Por Laura Gálvez

 

El mes de noviembre en México es uno de los más simbólicos entre la población, ya que a inicios de este mes se festeja el Día de Muertos. Esta celebración es considerada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, según la UNESCO. Sin embargo, sus orígenes se remontan a épocas prehispánicas cuando los indígenas festejaban a aquellas personas que se adelantaron en el camino de la vida.

Pero en esta ocasión no se tocará el tema de las tradiciones, sino que se hablará de una mujer que fue pieza clave entre dos culturas, y que hasta nuestras fechas es el punto de intersección entre las tradiciones, parte de la historia de México y el origen de las leyendas en este país.

Malinalli Tenépatl, mejor conocida como La Malinche, fue una de las mujeres con mayor trascendencia en la fusión de culturas entre españoles e indígenas, y no sólo por su sorprendente fluidez para hablar maya, náhuatl y español, sino porque gracias a que fue la mano derecha de Cortés en su exploración de territorio indígena, actualmente somos una sociedad de cultura mestiza. Marina, que es uno de los nombres que le asignaron, nació en Veracruz en el año de 1500, y a la edad de 15 años fue vendida al cacique de Tabasco por cuestiones de guerras.

Existen diferentes historias en torno a ella, pero una de las principales es que Hernán Cortés, al llegar a Yucatán después de un viaje de Cuba, la compró gracias a sus habilidades poliglotas, lo que le permitiría acceder fácilmente a las diferentes culturas existentes. De ahí que surge el término “malinchismo” pues se ha creído que ella vendió su propia patria a los españoles, teniendo como consecuencia la colonización. Por otro lado, una de las historias, convertida en leyenda, es la que narra su relación amorosa con algún caballero español (se piensa que es Cortés), quien después de haber tenido hijos con ella, la abandonó para volver a su país. Se dice que ella quedó tan herida que decidió asesinar a sus hijos, y después a sí misma. De aquí que surge la historia de “La Llorona”, leyenda mexicana que es recordada principalmente en esta épocas.

A pesar de las historias y leyendas que se cuentan sobre esta mujer cabe reconocer que sus habilidades lingüísticas fueron el eje de referencia para lo que actualmente somos en la cultura de México. Es absurdo pensar que fue una traidora por “vender su patria” siendo que hay verdaderas traiciones que aún nos pesan a los mexicanos, y no me refiero a nuestro idioma…

¡Feliz Día de Muertos!

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