Hej då

A Georgina

Por Valeria Castel

 

Hoy me peleo una vez más con esta perra vida que no siempre entiendo.

Con todo el coraje que puede provenir de la férrea impotencia que me llena el pecho y se expande para jamás darme alivio en contraerse.

Porque jamás entenderé por qué fui tan idiota y nunca le agradecí. Por ser mi cómplice de infancia y juventud, por actuar como una madre, por velar por mí. Por guardarme los secretos más profundos y celebrar victorias en su particular manera callada. Por fletarse madrazo tras madrazo.

Probablemente lo sabías todo, con esa intuición de madre y amiga.

Porque el latigazo me alcanza y me exprime las entrañas a kilómetros de distancia.

Un gracias atemporal es todo lo que puedo darte hoy.

Sólo puedo prometerte… I’ll keep fighting the good fight.

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