No hay peor crimen que el silencio.

 Por Pablo Daniel G Cortés.

“El periodismo es libre o es una farsa”.

Rodolfo Walsh

 

Casos contrastantes pero muy relacionados han ocurrido recientemente con el uso de twitter, el bien documentado caso de los twitteros de Veracruz, María de Jesús Bravo y Gilberto Martínez usuarios de esta red social que difundieron falsa información sobre supuestos ataques del crimen organizado a escuelas en el área de Veracruz-Boca del Río, desatando el caos de los padres de familia, provocando (con toda razón) la indignación de la ciudadanía, un uso de twitter sumamente irresponsable.

Sin embargo, esto sumado a la también famosa “Ley Duarte” impulsada por el Gobernador de Veracruz y aprobada por el voto mayoritario priista en el congreso local. Dicha ley criminaliza y permite demandar a usuarios de redes sociales por “terrorismo equiparado y sabotaje” lo que efectivamente se dio con dicho caso de los twitteros ya mencionados, siendo detenidos y puestos a juicio, afortunadamente dada la presión internacional y el foco de los medios de comunicación, estos fueron liberados el 21 de septiembre pasado.

Es indignante que existan dichas prácticas contra la libertad de expresión, parece ridícula la persecución del Gobernador Duarte a un par de ciudadanos que estoy de acuerdo hicieron una terrible e irresponsable acción, pero sitios, foros y páginas bien conocidas como medios de comunicación de grupos criminales sobreviven como cualquier otro sitio. México según Reporteros Sin Fronteras, es el país más peligroso para realizar esta actividad en el mundo entero, sin haber guerra (de facto) han muerto aproximadamente 80 periodistas desde el año 2000 (sin contar a los desaparecidos). La libertad de expresión es un derecho que hay que defender, siempre habrá grupos buscando coartarla.

El otro caso está relacionado, sin embargo tristemente es un número más a esos 80 periodistas muertos, la periodista y twittera Elizabeth Macías, fue asesinada el pasado 24 de Septiembre en Nuevo Laredo por denunciar las actividades de grupos criminales, su cuerpo fue decapitado y mostraba un mensaje muy directo “Aquí estoy por mis reportes y los suyos” según la Procuraduría de Tamaulipas. Elizabeth Macías era moderadora de foros y discusiones sobre la problemática de seguridad en Nuevo Laredo, logrado por el seguimiento que daba, incluso liberación de personas secuestradas.

Duele cada compañera caída, nos duele a los periodistas, nos duele fuerte. Los grupos poderosos, sean del crimen organizado o del gobierno como estos dos casos lo muestran, buscan silenciar a la sociedad, una prensa de boletines, una prensa agachada. Una nación es tan grande o tan pequeña como la libertad de expresión que posea. No hay peor crimen que el silencio.

Muestra tu indignación, exige justicia #NenaDLaredo

Mi cuenta @plasticgallery

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