2 de octubre ¡No se olvida!

Por Daniel Velasco Fabila

Carlos Vela

Al pensar en el 2 de octubre, históricamente lo hemos asociado con tragedia, violencia, desgracia, y un sinfín de adjetivos negativos. Una fecha como esta, del año 1968, la Plaza de Las Tres Culturas en Tlatelolco se tiñó de rojo luego de que un grupo de estudiantes fue brutalmente atacado por el ejército mexicano. Ir

ónicamente, aquello sucedió en un momento en que el país procuraba a través de diversos medios enviar mensajes de paz y esperanza al mundo, ya que del 12 al 27 de octubre de aquel año, México sería sede de los XIX Juegos Olímpicos.

Sin embargo, 6 años atrás el deporte sirvió como instrumento para que esta fecha no solamente sea recordada como uno de los más nefastos días en la historia de México. En el Estadio Nacional de Lima, Perú un grupo de 23 muchachos menores de 17 años estaban a punto de conquistar lo que a la postre fue el logro más importante de una selección mexicana de futbol en cualquier categoría: ser campeones mundiales.

Aquella noche, el equipo mexicano se enfrentaba en la final a una potencia del balompié: la selección nacional de Brasil. No obstante, la confianza que irradiaban los integrantes del “Mini-Tri” hacía suponer que sucedería algo sin precedentes en nuestros conjuntos nacionales. Durante el partido, el equipo mexicano se mostró ampliamente superior al sudamericano y al minuto 33’ Carlos Vela abrió la cuenta a favor de México. Dos minutos más tarde, Omar Esparza colocó el segundo en la meta “verdeamarelha”, así se fueron al descanso. Para el segundo tiempo, México supo manejar el encuentro y a falta de cuatro minutos para consumar la hazaña, Ever Guzmán selló la victoria azteca

Casi de manera simultánea a lo que pasaba en tierras incas, en la Ciudad de México también se celebraba un acto sin precedentes en la historia del futbol americano profesional de la National Football League, el Estadio Azteca albergaba el primer juego de temporada regular fuera de territorio estadounidense. Aquella noche, los Arizona Cardinals jugaban contra los San Francisco 49er’s. El juego no resultó ser un gran partido después de todo, sin embargo, en el conjunto petirrojo militaba el liniero mexicano Rolando Cantú, y eso hacía un poco más atractivo el encuentro para la afición mexicana.

Desde la tarde ya se vivía una gran fiesta en el estadio, ya que en las pantallas gigantes del inmueble, la gente recibía continuos informes de lo que acontecía en Perú. Ello, desconcertó a los jugadores en el campo, ya que luego de una jugada intrascendente en el desarrollo del partido, los 103,467 espectadores que acudimos ese día al Coloso de Santa Úrsula estallamos en júbilo al conocer el resultado final del Mini-Tri. Los aficionados que esa noche simpatizábamos por San Francisco salimos desconcertados del estadio luego de que Arizona se impusiera 31-14. No obstante, el haber sido testigos de un espectáculo único como un partido de temporada regular de la NFL había valido el boleto.

En otras palabras, el 2 de octubre pareciera haber tenido en cualquier caso, un lugar importante en la historia de México. En el ámbito social y político, esta fecha tendrá siempre matices de dolor, violencia  y el recuerdo de aquellos jóvenes que perdieron la vida a causa de un acto en que los aparatos represores del Estado Mexicano ejercieron sus funciones en un grado excesivo y siguiendo las órdenes las máximas autoridades del país.

Por el contrario, esta fecha también se recordada como el día en que un grupo de jóvenes decidió cambiar la historia futbolística de México, luego de mostrarle al mundo lo que se puede lograr con mucho trabajo, dedicación y sobretodo una fuerte convicción de las capacidades colectivas e individuales de los mexicanos. Además ese mensaje no sólo era transmitido a las promesas de nuestro balompié, sino a la sociedad, pero sobretodo, a la juventud mexicana quienes son parte importante para aspirar a lograr una gran cantidad de cambios que ayuden a mejorar este país.

Finalmente, la trascendencia histórica de esta fecha en el ámbito deportivo va más allá de nuestras fronteras. De hecho, quedará plasmada en los registros de la NFL, como el día en que la liga decidió celebrar por primera vez un juego de temporada regular fuera de Estados Unidos. Por si eso no fuera suficiente, se registró un récord de asistencia para un juego temporada regular. Por lo tanto, podemos decir que no únicamente en México, ni en su ámbito político: 2 de octubre ¡No se olvida!

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