La independencia con sangre de mujer

Por Laura Gálvez

Hoy, 16 de septiembre, se conmemora una de las festividades mexicanas más importantes y representativas de todo el año, ya que se recuerda que hace más de 200 años inició la lucha por la búsqueda de la independencia y liberación de la Nueva España. Esta lucha fue la base del nacimiento de una nación, fue el punto culminante de los dominios españoles y marcó con sangre el amanecer de lo que es México ahora.

Por consecuencia, son sumamente reconocidas las labores que personajes como Miguel Hidalgo, José María Morelos, Ignacio Allende, entre otros, pusieron en marcha durante la guerra de independencia.

Sin embargo, la batalla en favor de la independencia a pesar de haber sido protagonizada principalmente por hombres, tuvo a dos mujeres clave en el desarrollo de la batalla: Josefa Ortiz de Domínguez y Leona Vicario. Sus historias son muy conocidas, pues se sabe que participaron en las conspiraciones previas a la lucha o pertenecieron a grupos de rebeldes en búsqueda de la independencia.

Josefa Ortiz contrajo matrimonio en 1791 con Miguel Domínguez, quien fue nombrado más tarde “Corregidor de Querétaro”, adquiriendo por consiguiente, el nombre de “la Corregidora”, nombre que la distingue aun hasta nuestros tiempos.

Por otro lado, Leona Vicario en 1813, contrajo nupcias con Andrés Quintana Roo. Ella, fue denominada como Benemérita de la Patria, Madre de la Patria y fundadora de México.

Pero para estas dos mujeres no todo fue guerra, independencia y lucha, ambas fueron pioneras de la participación femenina en la sociedad, y muchas veces rompieron las reglas sociales prevalecientes de los siglos XVIII y XIX. Josefa Ortiz de Domínguez, sin dejar de cumplir con las labores domésticas de su época,  aprendió a leer, escribir y estudió matemáticas. A lo largo de su vida fue forjando su papel de líder de independencia, ya que era promotora de la libertad en la Nueva España.

Por otro lado, Leona Vicario creció en una familia culta, estudió ciencias, pintura, las bellas artes y literatura. En sus últimos años de vida, y ante una inestabilidad por ser perseguida constantemente, escribía para los periódicos El Ilustrador Americano y el Semanario Patriótico Americano. En realidad es considerada como la primera periodista en México.

 

Porque la historia no sólo se escribe con sangre…

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