Felices para siempre…

Por Cynthia Garrido

 

La muerte de Mufasa me sigue  pareciendo algo de lo más triste y el Hakuna Matata muy divertido. Hoy fui a ver  el Rey León en 3D y fue una sorpresa primero ver la sala más que llena, y segundo ver que la mayoría de los asistentes eran gente de mi generación o mayores, eran relativamente pocos los niños en la sala. Tengo que admitir que me sentí remitida a mi infancia por 92 minutos, que gocé y sufrí, y recordé lo mucho que me impactó la historia del pequeño Simba.

Disney tiene ya 50 historias convertidas de lo más cruel a lo más dulce y rosa de la vida, enseñando a los pequeños y mayores a superar tragedias y vivir “felices para siempre”. Viendo a Simba huir después de la trágica muerte de su padre, recordé la historia de Bambi, o el triste destino de Dumbo. Alguna vez un roomie italiano me dijo, “para vivir felices para siempre, primero tienes que vivir una gran tragedia, es lo que me han enseñado las películas de Disney” en el momento no lo pensé mucho, pero después se me ocurrió que tristemente es un mensaje en casi todas las películas animadas de Disney. Los niños de todas las generaciones desde 1923, que nació Walt Disney, han ido aprendiendo que debe haber obstáculos para llegar a la felicidad, y supongo que es cierto, aunque no soy firme creyente del felices para siempre, creo que más bien la felicidad es algo efímero y que va y viene a lo largo de la vida.

¿Creen ustedes que se puede ser feliz para siempre? Si es así, entonces la amargada soy yo, pero el cine me ha enseñado a creer que el amor es algo de lo más extraño, que va y viene, que a veces te enamoras perdidamente en el momento más inesperado y de la persona que menos imaginas. Me ha enseñado a luchar por lo que quiero y que casi siempre se puede conseguir, que la vida es efímera y que hay momentos de infinita tristeza que eventualmente se curan.

Como verán ando medio dramática y pensativa, pero así me dejó el Rey León, y también un poco la vida que me trae loca. Les recomiendo mucho que vayan a disfrutar de esta película que estará muy poco tiempo en cartelera y pronto saldrá a la venta en DVD y Blu Ray, algo que hay que celebrar porque es casi imposible conseguirla hoy en día. Vayan a verla y recordarán su infancia como lo hice, todos esos momentos de inocencia y fragilidad que ahora hemos perdido un poco… o un mundo, yo qué sé. Como ya les he dicho soy fanática de conservar a nuestro niño interior, así que insisto, ver el Rey León es de lo mejor que pueden hacer con dos horas de su vida, saldrán con un excelente sabor de boca.

Por otro lado, no se pierdan Super 8, se ha calificado como el mejor estreno del verano. Una mezcla de E.T., con Cloverfield y un éxito ochentero, Super 8 resulta una entrega muy completa y cautivante. Se nota a leguas la mano de Spielberg que hace mucho no tenía tanta presencia en una película, pues su participación como productor había sido muy discreta, pero ahora siendo un tema que le apasiona tanto, se metió en esta producción que me dejó con muy buen ánimo y ganas de volverla a ver. Ya saben amigos, si tienen tele, pues ahí se ven… y vayan al cine.

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