Basura

Por Claudia Gocc

 

México es un país de riquezas naturales, culturales, gastronómicas entre muchas otras…

Sin embargo hay una que exactamente en este momento me está molestando terriblemente la existencia. No es precisamente una riqueza, cabe resaltar, pero le llamaré así por pura terminología. Tampoco es una aportación al orgullo mexicano, es, una infinidad de materiales compuestos por un sinnúmero de personas. Es lo que exactamente hoy me impide llegar a casa.

Por cuestiones de seguridad, no podré revelar mi ubicación geográfica, pero sí puedo decir que estoy en una zona terriblemente afectada por un fenómeno estacional. (Lo que dirían muchos, ajá si de verdad supieran la verdadera razón)

Lo que te voy a contar, podría haber No sido ficción; “En este preciso momento, estoy trabajando en un charco lodoso que me llega hasta las rodillas, temo que en cualquier momento la computadora vaya a electrocutarme”.

(Ojalá fuera sólo el charco lodoso, me pongo unas botas para lluvia y no hay problema. De hecho, ¡la lluvia es muy buena! No me vayan a malentender, los arbolitos necesitan beber de vez en cuando, sobretodo aquí en DF que tenemos un clima semiárido).

¡¡EL AGUA ES VIDA!!

Terminando de desvariar; “Tal vez sea el agua que está comenzando a mojar mi chaleco carísimo de París, tengo que salvar mi botella de agua, Guácala si se llena de lodo”

El verdadero motivo de todos los males es LA BASURA. Y no de la basura que monamente depositas concienzudamente en el bote, hablo de ese chicle que se te hizo fácil tirara la calle o la colilla de tu cigarro mentolado. “Esa basura, es la que me inhabilita para hablar en este momento, la botella de plástico golpetea continuamente el monitor ocasionando que escriba con faltas de ortografía”.

Hablando en serio, la basura es uno de los problemas más complejos que se enfrenta la humanidad, los cuales aumentan con el incremento poblacional. La innumerable cantidad de envases y empaques que abundan en el mercado, (Por sus características) ha dificultado su clasificación. Logrando contaminar suelo, agua, aire y mi chaleco carísimo de París.

Uno de los esfuerzos inútiles por combatir este terrible mal, es la recolección de residuos y digo inútil porque no toda la basura llega a parar a contenedores, la basura invisible como lo son; colillas de cigarro, envolturas de dulces, inclusive hasta botellas de plástico se toma en esta sección, no llegan a su destino final, por lo contrario, saturan el alcantarillado, provocando inundaciones igual de inútiles. (Y eso, si bien nos va) en algunos casos la presión llega a ser tan fuerte que rompen los tubos inmensos, ocasionando inundaciones un tanto más olorosas.

Lo ideal sería, clasificar la basura, reciclar, compostar y menos consumismo. (Además de mejores leyes de urbanización) para que esto jamás sucediera.

>>Dedicado a mis amigos, que en Valle Dorado, algún día quedaron atrapados en una famosa cafetería.

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