Úrsula la genetista explica el incesto

Por Araceli Bustos

Si has de parir iguanas, criaremos iguanas-dijo-.

(Cien años de soledad).

Úrsula Buendía ya nos advertía de las consecuencias del incesto. Muy preocupada por haberse casado con su primo vivió en celibato un año después del matrimonio, ya que temía que sus hijos nacieran con cola de iguana. La atracción consanguínea caracterizó a la familia Buendía y grave fue el pago de estas acciones al nacer el último descendiente con cola de cochino. Gabriel García Márquez adapta un principio de genética a “Cien años de soledad”.

Nuestro DNA se encuentra dividido en 23 pares de tomos conocidos como cromosomas. En total tenemos 46, pero se acostumbra decir 23 pares, porque cada par tiene la misma información. Así tenemos dos cromosomas uno, dos cromosomas dos, dos cromosomas tres… dos cromosomas 23.  Los primeros 22 pares se les conoce como autosómicos, y al último se le llama sexual. Todos recordaremos la primaria cuando nos dicen que las niñas son XX y los niños son XY, estas referencias se hacen al par 23. Así podemos entender que las niñas tienen repetida la información del cromosoma X, pero los niños no, ellos sólo tienen una copia del X  y una del Y. Y sí, ¡es lo que están pensando! Un juego de 23 cromosomas lo heredó mamá y el otro lo heredó papá

Hay muchas enfermedades que se les conoce como “autosómico recesivas”, porque se encuentran en algún gen de los primeros 22 cromosomas y porque necesitan tener afectadas sus dos copias para manifestar la enfermedad. Si tienen uno bueno y uno malo, están sanitos y se les conoce como portadores (ni siquiera se enteran). Así que los que la padecen tuvieron la, no mala, la terrible suerte de que sus papás portadores se enamoraran, tuvieran hijos y les heredaran los genes mutados. Que mal, ¿no? Pero resulta que muy pocos son los casos que se deban a la suerte, ya que estas enfermedades se manifiestan mayormente en culturas endogámicas. Y en sus mentes: endoquecua? OK, es sencillo. Endo: dentro, Gamia: casamiento, o sea que se casan entre ellos mismos. Por mencionar algunos ejemplos, y sin meterme en Culturizate, los judíos, los menonitas y… hasta los alemanes en su tiempo practicaron la endogamia. (Quiero resaltar que no estoy diciendo que estas culturas practiquen incesto, pero que el hecho de que se casen entre ellos mismos aumenta las probabilidades de encontrar un antecesor común).

Entendiendo esto, ustedes díganme qué pasa con el incesto. Claro que entre más cercano sea el parentesco más posibilidades hay de que dos portadores de una misma enfermedad procreen. Imagínense si se casan dos hermanos,  es muy probable que si en la familia existe alguna mutación los dos sean portadores y entonces ya valió,  tenemos un niño con cola de iguana.

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