Príncipes azules y otras mentiras

Por Cynthia Garrido

El príncipe azul, los villanos más malos, superhéroes, justicia…los típicos personajes de las películas sin los cuales el cine no sería lo mismo, es más, creo que nadie vería un film sin esos estereotípicos ideales. Sin embargo, ¿nos harán más daño que beneficio?

Muchas mujeres pasan la vida esperando que aparezca un príncipe azul que las despierte con un beso mágico, que las haga más felices que la felicidad misma, además de tener un físico impecable. En la realidad se aparece un hombre respetuoso, que las cuida, las adora y la mujer en cuestión lo deja pasar porque está esperando a “su sapo”, ese que besará para que se convierta en su príncipe encantado. De sapo en sapo pasa la vida, un patán tras otro, y el príncipe jamás llega, creo que en realidad es porque no lo dejamos llegar.

Las películas nos han metido la idea de que ciertas cosas existen o son como las muestran esos guiones que tanto nos gusta gozar, en el cine la vida suele ser o todo o nada, encuentras el amor y eres el más feliz, o estás solo y te sientas en tu sofá a ver películas románticas en pijama sin bañarte y comiendo todo el helado de chocolate que puedes, gracias Bridget Jones. La realidad es otra, en la vida todo son matices, pocas cosas son negras o blancas, más bien todo se desvanece en la gama de grises y colores.

El cine es para entretener, hay que ser cuidadosos con lo que aprendemos de este arte, y claro que se puede aprender, es bello el poder meter mensajes sutiles en cada película para dejar esa cosquillad de curiosidad. Ahora nos vemos bombardeados con mensajes de todos tipos, compra esto, sé así, no seas de tal manera, vístete como ella o como él, no digas jamás eso, sé más libre, ten miedo, no temas, ¿con qué mensajes nos quedamos entonces? Supongo que depende de nuestro estado de ánimo al ver una película.

Esta semana me quedo con ganas de subirme a un auto y conducirlo a toda velocidad para sentir la adrenalina correr por mis venas, quiero ser una gran abogada que lucha por la justicia gracias a dudas acerca del camino que ha tomado, o mejor hacer un viaje a Tailandia con amigas y vivir una experiencia totalmente inverosímil pero “divertida”. Lo único que me queda decirles es que tomen de cada película lo que encaje en su vida, y no se dejen llevar por los estereotipos de siempre, atrévanse a descubrir lo que la vida nos puede ofrecer. Recuerden que el séptimo arte es para apreciarse, disfrutarse y vivirse, pero no se queden con lo que nos muestra esa pantalla gigante. Y ya saben…si tienen tele pues ¡ahí se ven!

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