El Corán

Por Lucia Bolivar

Sé que no estoy tan mayor, por no decir vieja (apenas acabo de cumplir 23 años) pero, no se ustedes, a mi si me toco ir a la biblioteca a hacer tareas o a reunir grupos de estudio para hacer ejercicios de materias difíciles como bioestadística o ecuaciones diferenciales, lo cierto es, que también soy muy puntual, y en una de esas ocasiones en las que nadie había llegado aún decidí ir a “dar la vuelta” por los pasillos de la enorme y vacía biblioteca local, y fue así que de pura casualidad me topé con El Corán, recuerdo que lo que más me llamó la atención era la frase de la primera pagina que decía “No lo tocarán sino los puros”, así que hoy les contaré de la cultura árabe.

Para empezar, es un estilo de vida donde la cultura, tradiciones, costumbres y demás van muy de la mano con la religión, ya que es parte de quienes son y de su forma de ver las cosas, puede que en algunos aspectos nos parezca extremista, machista, etc. Sin embargo recordemos que como dice Mago de Oz “No todo es blanco o negro, es gris, todo depende del matiz, busca y aprende a distinguir”, y así mismo, es ilógico estadísticamente hablando, juzgar a una población con una muestra no representativa de esta, es decir, los terroristas no son todos los árabes, además, después de todo, si han leído la Biblia, el Antiguo Testamento, también es muy machista y hasta cruel.

Para los árabes es muy importante la oración, el ayuno, la limosna a los más necesitados, así como la peregrinación a la Meca por lo menos una vez en la vida, tienen una fe increíble. Muchos no lo saben, pero ellos no desprecian a los personajes importantes de la religión cristiana, pero los ven como un enfoque diferente, para ellos, Jesucristo es un profeta pero no el hijo de Dios, y de igual forma María tiene su importancia y respeto.

En cuanto a todos los tipos de arte, son ampliamente reconocidos, su arquitectura es visitada año con año por miles de turista porque es exótica, colorida, realizada con exquisitez hasta en el más mínimo detalle, en especial sus mezquitas y palacios, influenciando, por ejemplo, el reconocido Taj Mahal. Sus viviendas comunes, aunque ostentosas en ocasiones, lo enfocan a la parte interior de estas, y no tanto a las fachadas, para “No despertar la codicia de los vecinos”, lo cual es muy contrastante con el empeño que en Occidente le ponemos al exterior de nuestras casas.

En el mundo de la literatura nos han aportado Las mil y una noches, uno de los libros más conocidos, cuyos cuentos han sido separados, reescritos y representados en obras y películas, como Aladino, entre muchas otras obras más.

Pero no solo han destacado en las artes, también en los campos de las matemáticas y la ciencia, como por ejemplo, Abū ‘Alī al-Husayn ibn ‘Abd Allāh ibn Sīnā, mejor conocido como Avicena, fue un médico y filósofo persa de hace casi 1000 años que escribió cerca de cuatrocientos cincuenta libros, siendo los más famosos, El libro de la curación y El canon de medicina, donde aportó grandes descubrimientos al mundo de la investigación médica, se le considera el inventor de la traqueotomía, y se le apodo el “Príncipe de los sabios”. Y como dato curioso, aparece en la novela “El Medico” de Noah Gordon, siendo el maestro y tutor del protagonista Rob J. Cole, cuando este decide viajar a Persia para ser el mejor medico posible.

Creo que muchas veces nuestro mayor error es la ignorancia, el dejarnos llevar por lo que nos cuenta, o porque medio leímos algo al respecto, para juzgar hay que conocer, y aunque no me considero para nada una experta en el tema, espero haberles dejado algo en sus mentes para pensar un rato.

Me despido, con una frase de Mahoma, “El mejor de los hombres es aquel que hace más bien a sus semejantes”.

Esta columna se la dedico a alguien que quise mucho, y que comparte la apreciación de esta cultura y ha tenido la oportunidad de apreciarla de primera mano, creo que él sabrá quién es.

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