Khalil Gibran

Por Lucia Bolivar

Una vez por semana voy a comer a casa de mis abuelos, les cuento como me ha ido en la semana en el trabajo, y que es de la familia. Hace muy poco tuve el gusto y fortuna de descubrir que mi abuela y yo compartimos la admiración hacia Khalil Gibran, así que hoy les contare de él.

A casi 100 años de que este libanés alcanzará el éxito, sus libros han sido traducidos a muchísimos idiomas y cuando menos los dos más famosos, es decir, El Profeta y El Jardín del Profeta aun se pueden encontrar arrumbados en los rincones de algunas librerías. Yo los conozco por mi madre que puso uno en mis manos hace años, me gusto tanto, que busque los demás, he podido adquirir algunos, pero debo confesar que la mayoría los descargue de internet porque a excepción de los dos mencionados, la mayoría están descontinuados. Por cierto que Paulo Coelho, escritor que no me agrada para nada, hizo una recopilación de las cartas que Khalil Gibran le envió a lo largo de su vida a Mary Haskell, su mejor amiga y el amor de su vida.

Hace poco leí de él una nota que decía “A él más que a ningún otro poeta podría caberle el calificativo de “Ciudadano del mundo”. Este libanés, este hombre del Oriente que insufló a Occidente la espiritualidad que le faltaba” y vaya que tienen razón.

Me parece muy interesante, y es por esto que esta columna es acerca de él, que aun casi un siglo después, sus enseñanzas, versos, pensamientos, etc. sigan aplicándose a la humanidad en tantos aspectos. Me hace ver que con todo y la tecnología y los descubrimientos, en esencia, los seres humanos no hemos cambiado mucho.

Khalil Gibran escribió de los políticos, de los hijos, del matrimonio y el amor, del concepto de la belleza y la amistad, del bien y el mal, de las posesiones materiales, y de tantos temas que considero resultan fascinantes.

También es recomendable porque es literatura oriental, de un escritor árabe que viajo por el mundo, que lo conoció y aprecio, por lo que ve todo desde otro punto de vista. Es… reflexivo, filosófico, puro, apasionado, y tantos adjetivos mas.

En lo personal, yo siento que sus obras me tocan el alma, y las he releído muchísimas veces. Aun hoy, sus versos se citan en series de televisión como The New Adventures of Old Christine, inspiran la música clásica de Joseph Tawadros y las letras de grupos de metal como Minsk. Por cierto que en “Verónica decide morir” de Cohelo, relatan una de sus historias del libro de “El loco” pero no le reconocen el crédito. Yo lo citó para aconsejar a mis amigas, o para recordar algún punto de vista interesante y mi abuela lo cita respecto a la vida, el aprendizaje y los hijos.

Algunos de sus libros que he podido leer y les recomiendo son El Profeta, El Jardín del Profeta, Los Secretos del Corazón, Los Dioses de la Tierra, El Loco, Pensamientos y Meditaciones, Ninfas del Valle, Alas Rotas, y La Voz del Maestro.

Khalil Gibran fue poeta, filosofo, dibujante, pintor y si lo has leído, sé que me entiendes… si no es así, ¿Pues que estas esperando?

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