I (don´t) like

Por Pablo Daniel G Cortés

Apuesto con toda seguridad que si son lectores de El Topo sabrán que tenemos Gmail, Facebook y Twitter. Tres grandes compañías alojadas en el famoso “Silicon Valley” California, no, no ponen bubis ni nachas. Es la meca de la computación mundial, ahí están alojadas Microsoft, Facebook, Google, Twitter, etc.

Recientemente se regó la noticia de las prácticas malignas de Facebook para atacar a su más grande rival Google. Se publicó que la empresa de Mark Zuckerberg contrató a una agencia de Comunicación y Relaciones Públicas para sacar los trapitos al sol de Google, fueran o no ciertos, en cristiano, a contar chismes…con el claro propósito de desprestigiar a la grande firma de…me cuesta difícil definir el giro de Google desde que vi su visión o meta final:”Indexar toda la información del planeta”
¡Anda la osa, Big Brother!…si, esa es la meta de Google, que para muchos rivales ha sido motivo para atacarlos con acusaciones de monopolio, peleas con los publicadores de libros, Amazon, E-Bay, problemas con el gobierno de China, etc.

Sin embargo Google ha contrarestado esta imagen, con una campaña interna que tiene como idea central: “Don’t be Evil”  o No seas malo, sencilla pero poderosa frase, puede ser mero discurso pero ahí está, da una imagen así como la mayoría de su software es de código abierto, para nadie es noticia que tengo inclinación por Google y cierta aversión a Facebook, pese a que sí tengo mi perfil personal y pongo mis tonterías en él.  Pero tengo mis razones además de estas prácticas de competencia desleal y que caen en calumnia, Facebook ha protegido a pederastas que usan esta red social para acechar jovencitas como catálogo virtual, y a gente que ha querido denunciar a estos criminales como es la periodista y activista mexicana Lydia Cacho, lo que hace es cerrar su perfil, imagino que estos pederastas denunciaron a Lydia o le dieron “dislike”.

A lo que la respuesta de Facebook es lavarse las manos; argumentando que no tienen control de lo que sus usuarios hagan con su red, que no tienen el poder de investigar a cada uno de ellos, sin embargo vemos mecanismos muy avanzados para hacer publicidad segmentada, saben si somos mujeres u hombres, de qué ciudad venimos, qué nos gusta, qué perfiles y páginas vemos más, pero no pueden rastrear a tipos que buscan, contactan y engañan a menores de edad. Y en este sentido no sólo Facebook es culpable de esto también Microsoft se ha visto indiferente al uso que se le da a sus plataformas de Windows Live o Messenger.

Esperemos que Facebook cambie de estrategia, cambie de rumbo, de forma de actuar, hay formas más leales de competir, hay formas más responsables de actuar.

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