Ecologito

Por Claudia González

Quisiera explicarte cómo cuidar la naturaleza, pero por más explicaciones que te doy, nunca me entiendes. Ojalá mis lectores fueran niños así no tendría que darte tantas explicaciones.

(Recordando al Principito)

Cuando era niña, desde muy muy pequeña me enseñaron a lavarme las manos (antes y después de ir al baño), tirar la basura en el lugar correcto, cuidar el agua, recoger el cuarto, cuidar a mi perro, etcétera, etcétera.

En la escuela me enseñaban acerca de la importancia de cuidar el planeta y todo lo que en ella contiene. Me acuerdo de ver en los Libros de Texto Gratuitos, dibujos con fábricas llenas de humo y gente tosiendo, todo tenía lógica, parecía que todos estábamos comprometidos con la naturaleza.

En ese entonces los niños de mi salón y yo éramos el futuro de México ¿Qué pasó después?, esos niños crecieron y se olvidaron de lo básico. Se olvidaron de ser felices, de hacer preguntas, de la naturaleza, de todo. Debo confesar que yo también lo hice por un tiempo, pensé que ser grande significaba trabajar y tener dinero, eso era mil veces más importante que poner un frijol en algodón y verlo germinar. ¿Acaso no hiciste ese experimento en Ciencias Naturales?

Es bueno regresar a nuestros libros de primaria (y si aún conservas tus cuadernos, échales una hojeada) ya que dejan huella de por vida y recriminan el nuevo comportamiento aprendido con los años, (los malos hábitos).

¿Qué pasó con esa persona que tiraba la basura en el bote indicado?, y si veía que alguien tiraba un papel en la calle, le decía, ¡disculpe señ@r se le cayó este papelito! ¿Qué pasó conmigo? ¿Qué me han hecho los años?

Leer literatura para niños porque enseña a cualquiera, hasta a los intelectuales más testarudos.

Por todo eso y recordando a la niña que era, quiero contarte desde cuándo comenzó mi amor por la naturaleza y la onda ecológica. Fue con algo tan simple, didáctico y para NIÑOS, una revista llamada Ecologito, pertenecía al Grupo Bimbo ¿la recuerdas? Probablemente no, porque tuvo una vida muy corta, si mal no recuerdo rondó a principio de los 90’s.

Su pretensión era fomentar el amor por todo ser vivo, cuidar el ambiente de una forma divertida y fácil, fue ahí donde aprendí que los peces sufrían con la basura que arrojamos al mar, que reciclar era bueno para la vida silvestre. Creo que todavía conservo esas revistas en algún lugar, será cuestión de indagar en los recuerdos.

Aunque tuvo un ciclo de vida corto, cumplió con su objetivo, ahora esa colección de revistas parece una compilación de catástrofes profetizadas, ahí nos decían que íbamos a sufrir con la basura ¿el bordo poniente te suena?, hablaban del calentamiento global, ¿lo estás sintiendo?

En fin…Regresar a lo básico, acuérdate de cuando eras de niño, pregúntale a tus papás cómo eras, observa a los niños, pregúntate más, ama más a los animales, siembra plantas, flores, árboles. Haz el experimento del frijol, es bueno jugar a ser niño otra vez, ¿cada cuándo juegas tú?

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