A propósito del Día del Niño

Por Pablo Daniel G Cortés

No sé ustedes, pero la niñez es una etapa que muchos extrañamos con recurrencia, la simplicidad de la vida, el coraje que hacíamos por salir a jugar, o los berrinches que hacíamos por tener tal o cual cosa, pero ser niño no es sólo jugar, aprender, correr, de niño tenemos algo que con los años lamentablemente perdemos.

Perdemos esa capacidad de asombro con las cosas, de niños vemos detenidamente como el perro mueve la cola, la catarina caminando por nuestro brazo, imaginamos las nubes de algodón o en mi caso de migajón (lectores fuera de México…el migajón es la parte dentro del bolillo, ok, ok, aquí lo que es un bolillo) en fin, esa capacidad de asombro que nos lleva a querer aprender todo lo que tenemos al alcance, no sé si yo haya sido un niño distinto pero nací con una curiosidad que no ha dejado de picarme la cabeza, y con youtube y wikipedia han hecho de mi un curioso empedernido, puedo perder el tiempo horas y horas investigando cosas que no tienen la menor importancia, de ahí que me autonombre “Experto en lo Inútil”, seguramente por ahí ha de haber otros colegas inutilólogos.

Pero esa misma curiosidad que me ha causado problemas, más que nada de tiempo, han hecho que esos conocimientos inútiles tengan sentido alguna vez además que uno se da aires de intelectual de cantina en cada oportunidad en la que el alcohol y la charla se presenten.

Topos, seamos niños siempre, seamos curiosos, que nos sorprenda el mundo, el mundo es fascinante, para bien y para mal, investiguen, pregunten, leamos, cuestionen. Sigamos siendo niños por siempre, este Topo VII va para hacernos homenaje a nosotros años atrás.

Educación necesaria.

Inconformes, quejosos, molestos, protestantes, rebeldes, así somos de niños, que no se nos quite, pero con educación que de quejarse con razón a prender coches en Circuito Interior hay un mundo de distancia.

¿Por qué los adultos son tan complicados?

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